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Dolor

Me encuentro en la acera del bulevar. Como un niño que mira el más hermoso juguete pero que no puede pagar. Encuentro una limitante en la ventana para poder tomarlo y correr hacia la felicidad. Mis sentidos se doblegan y la locura me estremece entre tanto que me ahogo en llanto en cada anochecer. Se me rasga el alma como un trapo roto. Se me rasgan las ideas y me clavo agujas en el pecho. La impotencia me carcome porque creo que Dios no está de mi lado. Siempre he pensado que nunca lo ha estado. Me aterra la idea de perder el aliento, de perder un tesoro. Maldigo la hora en que se forjó este hombre y decidieron hacerlo como es. Maldigo a los hombres que destruyeron mis sentimientos y me humillaron entre tanto lodo y me hicieron comer del odio y beber de su veneno asqueroso. La podrida escama que carcomió mi corazón le atoró con una piedra las emociones. Desearía volver al pasado y escoger a otro padre y rogarle a mi madre que no cometa los errores que cometió. Ahora q...

Fantasmas

Soledad.... peor enemigo. Tristeza... dolor, cáncer, lo que sea que carcome lo que no se toca. Lecho de muerte sútil, que yace entre los escombros de una vida corroída por los dardos venenosos del ayer. Paseo de bestias y demonios se ha convertido mi cabeza, es ahora preciso como una casa que se caea pedazos y a solas entre el viento y el polvo que no tienen origen y que brotan de lugares ocultos entre malditas paredes de las que brota sangre. Fantasma... yo,  perdido. ¿Esperanza? Clavo que me sostiene. Aferrado a destellos, me pongo a caminar por en medio de un estrecho bosque que sacude con violencia las copas de los árboles. Se escuchan gritos que nacen dentro de mi y me asustan. Se oyen las uñas posarse en un espejo que odio ver y que me obligan a mirar, pero cierro los ojos contra la volutand de aquellos que me invitan a observar sonriendo. Escupo en mi sepulcro y tirado de rodillas me aprieto con los dos brazos el pecho; con los ojos nublados de agua purificad...

La fuerza que palpita

¿Has encontrado un bocanada de aire en medio de los escombros de una vida? ¿Has pensado en peinar con besos un alma que se conecta con la tuya en una misma vía? ¿Has pensado cómo tu sombra me hace morada para apartarme del verano de tristeza que seca las raíces? ¿Has visto como palpita el corazón?, me pregunto, ¿qué le da la fuerza a la carne que golpea con sangre las venas sin parar? Lo más cercano a entender al corazón, me pone en su posición de dejarme llevar por ese impulso que lo mantiene dando vida. ¿Sos como uno para mi? Es curioso que esa misma energía que brota de la rueda en el centro de tu ser venga a ser la luz que brota de la rueda que inflamas cual llama ardiente desde la tuya. Me conecto con la batería baja y permanezco enchufado a tu sonrisa, aherido a la carne como templo que seduce a falta de fe con tal recobrar la senda religosa del querer. Estuve aparcado a la orilla de la calle sin rumbo de corrientes emotivas por un tiempo. Aguardaba la razón para move...

No soy

No soy un perro, ni una bocanada de aire tortuosa, No soy un grano que pica, ni mucho menos un cólico incrustado en la boca del estómago, No soy la esencia amarga en tu paladar, ni una espina punzante que se mete por debajo de las uñas, No arremeto contra el polvo cuando viajo, solamente escribo en piedra mis leyes de autonomía, Remo hasta la orilla cuando lo amerita; desnudo, con agua de sal en la piel y la ira en un ojo que no se quita, Por mi herida brota miel que endulza el buen gusto, no suelo arrojar veneno, solo una encima seductora que te atrae por las piernas y te embruja en el cerebro. Por mi parte solo pido que ya deje usted en claro la sentencia que me dicta, quite de su boca la inútil tontería y me abra bien los labios que esa lengua es solo mía, Ni soy espina en el corazón, ni cáncer que carcome puesto que vengo a derramar mi amor en tus praderas y tomarte sin cautela; me despierto ya te pienso, estoy loco y no me entiendo... pero claro si es que estás desn...

No hay que desgastarse.

La gruta en bilis, cocinándose por dentro y vertiendo el líquido que irriga el centro de la tierra. Magullando las emociones que se pudren en la hincapié palabra estúpida haciendo llaga. Esta no es más que irritación de ver tu nombre de nuevo, la manifestación de tu asquerosa mano inútil que busca infectar el sendero saludable. La conducta inmadura que enferma el aire que tocas al existir. Pero nada es para siempre. El sentimiento se vacía vertido por lo canales que desahogan la sustancia amarga. La medicina del amor, la savia del sexo y la hoja de la lectura que viaja acompañada de la mano de la reflexión y la conciencia en paz. Que sea tu verdad la que te juzgue, que sea tus actos los que te encadenen. Yo por mi parte viviré tranquilo, que la vida me irá haciendo florecer, me hará probar del fruto bueno. Vos... te irás por la mierda que se ajusta tan igual a tu corazón, ese que te gobierna y manera aquel ego tuyo encasillado en la adolescencia insuperada. ¿Para qué complic...

El ocaso de la podredumbre

Quieta la cordura, con sobredosis de bostezos por la tarde. Reposa sentada en una silla vieja a cuenta gotas de segundos, dispersa en un mar de pensamientos. Ella como que trata de dibujar un trazo suave de un perfil amado, aunque su mente se contiene de desbordar en la locura que la impotencia le carcome... pero resiste. Vestida de negro y amarrada con cuerdas que vienen del corazón, se condimenta con pastillas azules y otras blancas más pequeñas para fortalecerse el alma. Por la mañana, un día próximo salió a caminar;.no muy lejos de donde debe estar para encontrarse en un recinto de emociones, donde la locura y la tristeza coqueteaban con la ira y el desenfreno mientras la seriedad se había dormido y el amor viajaba lejos. Para ese entonces: la aburrida cordura se aproximaba a la habitación, esto mientras sus colegas le miraban con desprecio pues presentían que la fiesta se iba a llenar de lógica y sensatez que no cabían en el aposento mágico. Pero, la sorpresa l...

El rojo entre grises

Soy un viajero sin hogar.  Una pluma que arrastra el  viento.  Que de pronto entre tanta oscuridad, encontró por fin un tesoro al descubierto. Una rosa engalanada, un trébol de cuatro hojas que brillaba. Era la musa más hermosa, una diosa.  Pero algo extraño le pasaba, nadie en todo el reino lo sabía. Al contrario, yo entristecido, porque ella, nos negaba verla; se aferraba una minúscula idea de un complejo insignificante que quedaba en quinto plano. Porque la dulzura era mucha y la vida un suspiro que se acorta.  Dame una sonrisa, enamora al mundo con tu delicadeza, ven a la fogata de mil colores y hazla arder con tus aromas imponentes. No sean ocultas tus maravillas, porque este mundo es gris y todos unos que ya no endulzan.