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No hay que desgastarse.

La gruta en bilis, cocinándose por dentro y vertiendo el líquido que irriga el centro de la tierra. Magullando las emociones que se pudren en la hincapié palabra estúpida haciendo llaga. Esta no es más que irritación de ver tu nombre de nuevo, la manifestación de tu asquerosa mano inútil que busca infectar el sendero saludable. La conducta inmadura que enferma el aire que tocas al existir. Pero nada es para siempre. El sentimiento se vacía vertido por lo canales que desahogan la sustancia amarga. La medicina del amor, la savia del sexo y la hoja de la lectura que viaja acompañada de la mano de la reflexión y la conciencia en paz. Que sea tu verdad la que te juzgue, que sea tus actos los que te encadenen. Yo por mi parte viviré tranquilo, que la vida me irá haciendo florecer, me hará probar del fruto bueno. Vos... te irás por la mierda que se ajusta tan igual a tu corazón, ese que te gobierna y manera aquel ego tuyo encasillado en la adolescencia insuperada. ¿Para qué complic...

El ocaso de la podredumbre

Quieta la cordura, con sobredosis de bostezos por la tarde. Reposa sentada en una silla vieja a cuenta gotas de segundos, dispersa en un mar de pensamientos. Ella como que trata de dibujar un trazo suave de un perfil amado, aunque su mente se contiene de desbordar en la locura que la impotencia le carcome... pero resiste. Vestida de negro y amarrada con cuerdas que vienen del corazón, se condimenta con pastillas azules y otras blancas más pequeñas para fortalecerse el alma. Por la mañana, un día próximo salió a caminar;.no muy lejos de donde debe estar para encontrarse en un recinto de emociones, donde la locura y la tristeza coqueteaban con la ira y el desenfreno mientras la seriedad se había dormido y el amor viajaba lejos. Para ese entonces: la aburrida cordura se aproximaba a la habitación, esto mientras sus colegas le miraban con desprecio pues presentían que la fiesta se iba a llenar de lógica y sensatez que no cabían en el aposento mágico. Pero, la sorpresa l...

El rojo entre grises

Soy un viajero sin hogar.  Una pluma que arrastra el  viento.  Que de pronto entre tanta oscuridad, encontró por fin un tesoro al descubierto. Una rosa engalanada, un trébol de cuatro hojas que brillaba. Era la musa más hermosa, una diosa.  Pero algo extraño le pasaba, nadie en todo el reino lo sabía. Al contrario, yo entristecido, porque ella, nos negaba verla; se aferraba una minúscula idea de un complejo insignificante que quedaba en quinto plano. Porque la dulzura era mucha y la vida un suspiro que se acorta.  Dame una sonrisa, enamora al mundo con tu delicadeza, ven a la fogata de mil colores y hazla arder con tus aromas imponentes. No sean ocultas tus maravillas, porque este mundo es gris y todos unos que ya no endulzan.

La taza de café en dos ruedas

     Podría usar la pluma para describir una serie de sinónimos petulantes, carentes de humildad que desbordan un orgullo voraz rechinado y con cáscara de huevo quebrado. Entre todo eso, he decidido dejar de lado la mezquina ceniza que amalgama el odio y la tristeza, para irme de cabeza pensando en la cúspide de un triptongo engalanado con locuras y una libertad inspiradora que viaja en dos ruedas. Estoy en un mayo confuso, con fechas únicas e irrepetibles, como han sido todos los anteriores en cada vida que ha pasado por este globo. Pero, que trae lluvia de buenas noticias y una fe que se engorda con grasa que proviene de una sopa hirviendo que mata lo malo y deja la sustancia que alimenta: La vida en dos ruedas que nos inspira una sonrisa. Entre pendientes, planos y muchas bajadas a gran velocidad, la vida en dos ruedas toma prestadas aquellas sabías palabras que la comparan con la vida diaria: "La vida es como andar en bicicleta, para avanzar hay que tener equ...

Lluvia

Hola, mi nombre es incierto. Hola, llueve en mi interior. Hola, quisiera todo distinto. Hola, mi mundo no es del color que quiero. Hola, cambiaría todo por que las cosas fueran distintas. Hola, mi nombre es incierto pero acá vuelvo otra vez. ¿Me pueden consultar otra vez antes de nacer? Me patea la frustración en los lugares más profundos de mi alma. Lloro por las noches y me destruye la inalcanzable estrella y el deseo que tiene mi corazón, mi mente, mi cuerpo y mi alma. ¿Alguien podrá escucharme un minuto? ¿Puedo cambiar de cuerpo con alguien más? ¡Se me acaba la vida, se me acaban los pensamientos! Lo único que pido es ser feliz con la estrella que me hace la vida un sistema solar. ¿será mucho pedir? ¿será mucho pedirle a mi corazón? Adiós, me iré a la cama a llorar. Adiós, me iré conmigo a mismo entre mil hojas de un libro que habla de mi vida. Adiós, me quedé sin sueños. Adiós, me dormiré para no sentir.

Morena ¿dónde estabas?

Piel color de arena, pies descalzos y una tobillera. Mujer de mil pasiones única y exquisita, encanto en su caminar. ¿Dónde estuviste todo el tiempo? Expansión del cielo en tus labios, mirada que todo lo sabe. Olor que penetra el alma, aliento que hace llover al alma mía sedienta. Con el color del fuego, tu rojo intenso engalana, te quiero conmigo y  no te vayas. Inteligencia y sabiduría en una sola, mujer ¿dónde has estado pequeña? Mírame así otra vez, mírame así de nuevo y abre la boca para escucharte hablar. Fuerza, determinación, coraje y valentía describen tu nombre en la poesía de mi vida. Escribe con tus versos  a mi corazón lo que tu color intenso le pone a mi gris triste. No es necesario que me toques ni mucho menos que me beses. Tampoco es necesario que me hables o que me toques, pasa frente a mi y captura mi atención, bella niña mía. Morena, camina un poco y déjame robarte, te ofrezco una casa sólo para ti con paredes ...

Entre el miedo y la plenitud.

¡Quiero libertad! Escucho de fondo una canción que canta por mi. Ella en versos, expresa el sentimiento que me embriaga. Mi cabeza resentida como si hubiera chocado contra una pared y mi mente está en una carrera de ideas que no descansan. Entre mil mareas me monto a una barca yo solo y deseo tanto verte a mi lado para charlar unas horas y hablar... aunque lo más importante deberá ser escucharte a vos. Emociones a flor de piel que causan congoja y una actitud errónea que aprisiona con vehemencia. La lucha es entre yo y mi otro yo; la lucha es entre el miedo y la plenitud de vida que deseo vivir. Buscando pretextos y mil cosas más, buscando pretextos para alimentar el miedo. Buscando el miedo para ocultar una verdad, buscando el miedo para alejarme de la bondad. Sí, me he encontrado entre el miedo y ese deseo lejano al capricho y cercano al sabor que da la vida. Otra vez escucho esos acordes, otra vez los escucho para relajarme. Abro mis labios para cantar y pedir otra vez, ser transfor...